domingo, 5 de septiembre de 2010

Capítulo 12: Hoy seré más fuerte que ayer

La paladín se levantó muy pronto aquella mañana. Había quedado con Xecla, una gnoma guerrera muy poderosa que le entrenaría durante las próximas semanas. Debía adquirir más habilidad en el manejo de armas a dos manos. Además, quería subir de nivel y aprender nuevos ataques para mejorar su represión.

Junto a Xecla, fue mejorando y aprendió de ella algunas nuevas técnicas. La gnoma le explicó que la rabia podía aumentar la potencia de sus ataques físicos si aprendía a canalizarla. Gracias a esta nueva forma de enfocar el combate, la paladín utilizó el sentimiento de Venganza que sintió cuando tenía que ayudar a los gnomos para proyectar la rabia hacia sus enemigos.
Pronto Dryaddin estuvo preparada y estaba dispuesta a no defraudar a Zarokki de nuevo. Además, gracias al entrenamiento, mejoró su equitación y aprendió a montar cabalgaduras mucho más rapidas.

Volvió en un viaje rápido a Exodar, su tierra y compró un elekk acorazado azul. El instructor de paladines le entregó también un nuevo caballo de guerra (¡que resultó ser una yegua!) que llevaba una armadura dorada y azul.
Pero aquella noche, Dryaddin soñó febrilmente que tenía un oso polar acorazado, y no percibió, a causa de su gran concentración, la presencia de aquella grácil sombra que la vigilaba de nuevo aquella noche...