lunes, 9 de agosto de 2010

Capítulo 6: Indiana Jones y el Retorno de Shere Khan

Los caballos se cansaron de correr aquel día pero no descansaron hasta que nuestros protagonistas se adentraron en la tupida jungla del sur del Valle del Ocaso. En el Campamento les encargaron que cazaran a los tigres y panteras que les amenazaban. Cuando estaban dispuestos a partir, Zarokki vio el destello de una espada en el aire.
- ¡Huye rápido, Dryaddin!- exclamó antes de caer derribado. Dryaddin se apresuró a meterse en el río para esconderse, pero un orco saltó de unos matorrales y atacó a la paladín. Liberó su espíritu y se quedó mirando el de Zarokki.
- ¿Qué hacemos? ¿Entramos ya a nuestros cuerpos?
- Será mejor que esperemos a que ese mequetrefe se vaya. Después podrás resucitarte sin sufrir peligro alguno – advirtió sabiamente Zarokki.
Tras esperar a que el orco se marchara sin tener la satisfacción de volver a matarlos, montaron sus caballos y se fueron a exterminar felinos.

Unas lunas más tarde, pasaron la noche exorcizando una catedral gótica de miles de no-muertos y cardenales poseídos para conseguir mayor experiencia y entrenarse para los más difíciles combates. Dryaddin acabó con sus reservas de zumo de melón y leche fresca al acabar la contienda. Estaban extasiados y magullados pero se sentían felices de haberlo conseguido. La Paladín se sentía poderosa y más segura de sí misma. A la mañana siguiente volvería al Valle del Ocaso. Debía saldar una deuda pendiente.