viernes, 16 de julio de 2010

Capítulo 2: Un grato encuentro y dos viajes inesperados

A la mañana siguiente descubre horrorizada que está muy lejos de su tierra y que no sabe la manera de volver. Se siente como una extraña en Auberdin, el territorio élfico a donde ha ido a parar. Y lo peor está por llegar cuando las misiones que le asignan allí son demasiado arriesgadas para una simple aprendiz como ella. Pero alguien vino a ayudarla, para que su arduo aprendizaje se volviera más llevadero. Zarokki, un humano brujo, le ayudó a volver a su tierra y juntos visitaron por primera vez la Extraordinaria Ciudad de Exodar. Allí, Dryaddin recibió la Bendición de los Naaru, las deidades que protegen a los draeneis allá donde vayan.

Exodar estaba envuelta en un aura mística procedente de los diferentes templos sagrados, recordaba el ambiente de la subterránea ciudad de Forjaz (hogar de enanos y gnomos), pero mantenía la estética más acogedora de Dalaran o Ventormenta. Antes de partir, se despidió de su tierra natal y mirando al oscuro y estrellado cielo de la noche, prometió volver para recibir más conocimientos y ganarse su primera montura.